La tecnología ambiental sostenible. ¿Para qué sirve?

La tecnología ambiental sostenible. ¿Para qué sirve?

El desarrollo sostenible es un concepto del Informe Brundtland, publicado en 1987 y que ya avisaba de las nefastas consecuencias medioambientales del actual estado del planeta, la industrialización y la globalización; ya por aquel entonces trataba de aportar posibles soluciones a los problemas derivados de la industrialización y del aumento desmesurado de la población.

 

¿Tienen alguna solución estas consecuencias medioambientales?

¿Podemos cubrir las necesidades básicas de las personas sin perjudicar el ecosistema ni ocasionar daños en el medio ambiente? Para alcanzar el denominado desarrollo sostenible se tienen que cumplir una serie de requisitos que permitan alcanzar un estado de equilibrio entre economía, sociedad y medio ambiente:

  • Economía: viable y equitativa.
  • Sociedad: equitativa y vivible.
  • Medio ambiente: vivible y viable.

El Foro Económico mundial destacó en 2019 que cinco de las 10 tecnologías que marcarán el futuro estarán enfocadas a resolver el problema de la crisis climática.

  1. Bioplásticos para una economía circular

No vamos a entrar en los millones de toneladas de plástico que se producen anualmente, lo que está generando un verdadero quebradero de cabeza, pese a que es uno de los pilares de nuestra época. El problema viene porque sólo un pequeño porcentaje se recicla, generando gigantescos vertederos de plástico tanto en tierra como en el mar.

2. Fertilizantes menos contaminantes

Más población, implica más demanda de alimentos. El uso de fertilizantes que aún contienen sustancias tóxicas como el amoníaco dañan irremediablemente el medio ambiente y aceleran el cambio climático. Nuevas fórmulas que permitan desarrollar nuevos fertilizantes que omitan el uso de estos componentes nocivos, ayudaría a frenar este acelerado cambio en nuestra naturaleza

3. Mejoras de almacenamiento de energías renovables

El almacenamiento de energía consiste mantener guardada la energía generada para poder liberarla cuando se produzca una demanda del mercado. Es decir, consiste en almacenar la energía renovable sobrante para poder suministrarla cuando se requiera en momentos de poca producción. Como es lógico, no se puede controlar al sol ni al viento y aunque es por la noche cuando baja la producción -y también la demanda-, poder utilizar cada megavatio verde generado, significa un mayor impacto en el mercado eléctrico de las renovables, capaces de verter una gran cantidad de energía y en picos de demanda. Para ello se utilizan y a su vez se siguen desarrollando nuevos sistemas de almacenamiento de energía. Los principales son:

·         Baterías de litio: permitirá una reducción del 30% de las emisiones de carbono

·         Bombeo Hidráulico: consiste en almacenar agua y en los momentos que no haya suficiente energía eólica o solar, aprovechar el desnivel del embalse para soltar agua impulsando unas turbinas generará energía, también renovable.

·         Aire comprimido: se realiza en depósitos bajo tierra, algunas naturales y otras artificiales como minas abandonadas, cavidades de soluciones minerales o acuíferos. En estos espacios se almacena el aire comprimido que se expandirá en momentos de picos de demanda haciendo mover un generador.

·         Hidrógeno: el hidrógeno verde, ya que permite generar electricidad a través de las renovables. A su favor tiene que se puede almacenar de grandes contenedores durante un largo periodo de tiempo, es que el principal inconveniente que actualmente tienen las baterías de litio.

·         Termosolar con almacenamiento de sales fundidas

Otras dos tecnologías a tener en cuenta

4. Un mejor envasado de alimentos

5. Reactores nucleares más seguros