Demanda

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La demanda en el mercado del vehículo comercial eléctrico no para de crecer

 

Según las proyecciones de @statista.com, el volumen del mercado del camión eléctrico no parará de crecer, muy por encima del híbrido, el híbrido enchufable o el hidrógeno

 

 

Las estrictas normas de emisión impuestas a los vehículos comerciales, los incentivos para la adopción de vehículos más limpios y de cero emisiones y reducción en el consumo de combustible y los costes de mantenimiento seguirán impulsando la demanda en el mercado.

Los gobiernos de todo el mundo están presionando a los fabricantes de vehículos para que reduzcan las emisiones de carbono causadas por la combustión de combustible diésel y aborden las emisiones de gases de efecto invernadero, a su vez, empujándolos a invertir en el desarrollo de camiones eléctricos.

El segmento de los vehículos comerciales también está viviendo su particular proceso de transición hacia la movilidad totalmente eléctrica. La oferta de vehículos de esta tipología, es cada vez mayor y las cifras de ventas no paran de crecer. En el caso de los vehículos para servicios urbanos (jardinería, limpieza viaria, etc…), es obvio que la concienciación por parte de los ayuntamientos es una realidad. La semana pasada pudimos acudir al Congreso de Greencities en Málaga donde quedó más que patente la apuesta de gran parte de los municipios por la movilidad eléctrica.  El caso del reparto de última milla «eléctrica» vive también un momento dulce, ya que es el presente y el futuro del transporte, que está virando hacia una movilidad de cero emisiones, especialmente en los cascos urbanos de las grandes ciudades europeas. El auge de los vehículos comerciales eléctricos está siendo impulsado de forma evidente por las nuevas regulaciones de emisiones por parte de la Unión Europea y por los gobiernos locales, con ciudades como Londres o Madrid liderando este cambio. En este sentido, el futuro que espera a los vehículos comerciales eléctricos es mucho más que prometedor.

 

 

Pese a la cada vez mayor presencia de vehículos limpios en las carreteras españolas, España sigue a la cola de la electro-movilidad en Europa. Si bien las diferentes políticas ambientales de ayuntamientos españoles lograron un aumento general de casi nueve puntos en 2021, el desarrollo de la electromovilidad en el país es todavía mucho más lento que en el resto de países del Viejo Continente, lo que se ha traducido en un mayor distanciamiento con respecto a la media europea.